Existen ocasiones en las que los hechos de agresión han sido tan intensos para los niños que, pese al cese de éstos, las consecuencias negativas del bullying podrían traducirse en un temor intenso a volver a vivir aquello que le causó tanto daño en algún momento de la vida. Las pesadillas, la negativa a ir al colegio, la agresividad o la sumisión y la sensación de re-experimentar continuamente el bullying pueden ser señales de que están necesitando ayuda psicológica para re-elaborar o darle un significado nuevo y adaptativo a los eventos traumáticos que vivieron.


- Solicite atención psicológica cuando aquello suceda y explíquele a su hijo o hija que se trata de un proceso que le ayudará a sentirse mejor, forme parte usted también de ese proceso.

- Este tipo de atención puede acompañarse en algunos casos de atención médica cuando los síntomas son intensos y se requiere de una ayuda extra desde el uso de medicamentos para restaurar el equilibrio del organismo a nivel de estado de ánimo, control de ansiedad o favoreciendo un mejor sueño; de modo que la psicoterapia pueda realizar mayores y mejores cambios en la salud mental de los niños. Una vez alcanzados los objetivos terapéuticos trazados, paulatinamente la atención médica y psicológica comienzan a retirarse.

- Solicite ayuda en su establecimiento de salud más cercano o en el establecimiento educacional de su hijo, con el fin de conseguir atención de manera oportuna mediante el acceso a las redes de apoyo comunitarias.


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Publicado por Jorge Escudero