La rapidez de las redes sociales y la posibilidad de alcanzar a muchas personas con poco esfuerzo suponen importantes beneficios; nos han logrado acercar a aquellos con quienes jamás pensamos que podríamos comunicarnos.

 

Sin embargo, a veces esto puede ser una carga, precisamente en las ocasiones en que nuestra autoestima o valor personal se basan en cuántos likes o seguidores tenemos en nuestras redes sociales.

 

Sólo imaginar esa preocupación constante por la cantidad de personas pendientes de nosotros, la cantidad de fans, seguidores, reacciones, comentarios o publicaciones compartidas realmente cansa. Si a eso le sumamos, la hora ideal para subir fotos, los comentarios, los emoticones, los videos, las transmisiones en vivo, etc… realmente resulta agotador pensar en todo el trabajo que existe detrás de una simple publicación.

 

No quisiéramos señalar que eso sea terriblemente malo; no, no lo es mientras te diviertas y te comuniques con tus cercanos. Probablemente no has llegado a este nivel de preocupación por ser reconocido(a) en tantas partes a la vez (pues, te reconozco que igual hemos exagerado un poquito). A lo que queremos llegar es a comentarte que todo lo que circula o “vive” en tus redes sociales nunca van a igualar ni menos superar tu valor personal.

 

Tu valor como ser humano, como persona, no equivale a 1, 20 o 1.000 “me gusta” por una foto. Tu valor va más allá de cualquier número. Sí, es muy agradable saber que tus comentarios le sirven y le interesan a los demás, pero que eso no defina tu autoestima, pues vales mucho más que una determinada cantidad de reacciones.

 

¿Te ha pasado que las redes sociales han dejado de ser divertidas por alguna razón en especial? ¡Cuéntanos tu experiencia haciendo click aquí!

 

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¡Nos vemos!

Publicado por Jorge Escudero